Lo simpático es que los productos no son de mucha salida pero si de mucha fatiga el emplazar los puestos de los vendedores ambulantes. En años de años hemos sido testigos de la perdida del verdadero sentido de las bancarelas provenzales, el mundo del bijoux de resinas con moldes de Temu y los muñecos con Fabrique en RPC la etiqueta han sustituido los delantales y manteles de estilo provenzal, las piezas de lino son sintéticas y los paisajes con fotos de drones y colores ampliados por la IA plásticados en pequeños impresores han desplazado la cerámica de Moustiers Sante Marie, o los productos de Fayance y los tallados de madera perfumada de las montañas y la Lavanda ha sido sustituida por el Lavandin, más prolífico y resistente pero con perfume más chillón. Hay demasiados jabones y cremas de leche de burritos y asnos, pero recorriendo la parte interna de los pueblitos de montaña vi solo 3 burritos cerca de Riez.
Queda el aceite de immortelle y las mieles , y las frutas del mercado de los domingos por lo demás la belleza del mar y la característica sucesión de los restaurantes con sus platillos característicos , y la belleza de los grandes botes y las pequeñas barcas de vela así como el campeonato Mundial de Petanque que ilumina con su característico sonido las tardes y la música de Riviera con jazz, blues y baladas están aún allí.